CUENTACUENTOS

CUENTACUENTOS

Fui cuentacuentos, también protagonista, siempre de las más fabulosas historias en donde tuve que matar a tantos corazones. Corazones canallas que quisieron acabar con mi fortuna de sonrisas. Tuve que defenderme con besos, caricias y sexo, hasta el mismísimo final, cuando ya no hubo amaneceres. Ilistración de Carlos Ortiz

SIDDHARTA

SIDDHARTA

Siddharta nunca fue un sabio, nunca fue un iluminado, solo era alguien egoísta y temeroso. Descubrió que aquel que siente apego se llena de sufrimiento y miedo, así que lo abandonó todo, sus posesiones materiales, familiares y conocidos. Todo aquello que significó algo para él desapareció. Dejó de sufrir y tener miedo, pero todo siguió allí, tapado con un velo de sabiduría, como aquel que esconde algo debajo de la alfombra. Todo siguió allí, esperando que un día fuera capaz de enfrentar aquello de lo cual había renegado.

EL NIÑO DEL AGUA

EL NIÑO DEL AGUA

La gente del río es blanca y muchos tienen el cabello claro. Aunque nosotros en el pueblo tenemos la piel oscura. A veces puedes escuchar sus risas. Se ríen bonito, como si fuese una canción. Suena parecido al viento pasando entre los juncos o al agua cayendo entre las piedras.

SE COMPRA ORO

SE COMPRA ORO

-Se compra oro, dólares, euros. Se compra oro, dólares, euros…Repetía la misma letanía frente al Congreso, bajo el calor de la una. Su piel oscura resistía sin chistar los embates del sol. El cielo, hacia el que nunca levantaba la vista, era de un azul muy claro, con ciertas vetas blancas por donde habían pasado los ángeles, era lo que solía decir su abuela, pero aquel mediodía ella no creía en ángeles, solo deseaba que llegara algún incauto a vender algo para resolver el día.Ya no la dejaban usar los baños de Kilomanía, habían cambiado la gerencia prohibiéndole la entrada...