El desayuno perfecto

El desayuno perfecto

Preparó el desayuno como cada mañana. Esa vez la migraña era más fuerte de lo habitual. Llevaba varios días con dolores de cabeza intermitentes e intensos, llegaban de madrugada como ráfagas furtivas y desaparecían con el alba, pero esa mañana la aparición del sol no había surtido el efecto deseado. No dijo nada, no quería que él supiera, pensaba dejarlo, a decir verdad para ella se había acabado meses atrás. No estaba segura de si él lo sabía, tenía que haber notado la disminución de sus gemidos y lo poco que lo miraba a la cara. Tres años no pasaban...

Los problemáticos

Los problemáticos

El Dr. Zoos se deslizó por el pasillo, debía examinar a un clon diagnosticado como “problemático”. Sus asistentes rehusaban utilizar nombre alguno, algo común en muchos robots que se negaban a imitar a sus creadores, devenidos ahora en meros clones. Entró en la salita destinada a aislar a los problemáticos, era algo que se daba de cuando en cuando, los clones de humanos habían sido diseñados con especial cuidado, eliminando en ellos todo rastro de rebeldía e iniciativa propia, sus emociones habían sido reducidas a los mínimos niveles y los instintos dependían de a qué se dedicaran. En un principio,...

Violinista

Violinista

Los gatos estaban hechos para tocar el violín, pero este gato de trapo apareció de repente. Tomó su violín y lo tocó con la más grande de las pasiones, las notas golpearon el aire para crear un gato de trapo como él, aun así, no dejó de tocar. El invitado observó con sus ojos brillantes los movimientos del que tocaba el instrumento y esbozó una sonrisa. El violinista terminó su pieza agotado y satisfecho con lo que había creado, sin demora le dio el instrumento al recién llegado y le estrechó la pata mientras desaparecía dejando al otro solo en...

Dos talentos

El carruaje detiene la marcha mientras su ocupante baja. Los cascos de los caballos, al golpear sobre las piedras del camino, sacan chispas como el pedernal a la yesca. La noche es fría y hay mucha gente en la calle. Algunos van al teatro, otros a la ópera, y los más a la tertulia literaria en casa de la baronesa Stopper. El hombre de tricornio toca la aldaba de una casa rentada. La puerta se abre con resabios de galletas de mantequilla mordidas por chicos traviesos y glotones. ―Buenas noches –y el tricornio sale de su cabeza para deslizarse en...