Pilar Ternera

Pilar Ternera

Viví durante mucho tiempo en el Caribe colombiano. Regenté un burdel, la caja chica de los Buendía. Tras una iniciación en los secretos de María de la Onza, diosa de las aguas latinoamericanas, me mudé a las montañas de Sorte, donde echo cartas, hago ensalmes, reventamientos y poemas de vanguardia. Tengo punto y acepto dólares. Como dijo el Gabo sobre mí: mantengo intacta la locura del corazón y espanto palomas con mi risa. Oráculo exclusivo en MenteKupa. Mi retrato de perfil es obra del artista plástico y panita Pablo Kalaka.